Una historia de armadores

Una historia de armadores

27.07.2018

José María Tugués y Jaume Serra representan a dos generaciones de pioneros en las regatas de cruceros de alto nivel
A finales de los años 70, Tugués adquirió un primer crucero de competición al cual siguió la prestigiosa saga del 'Atlant del Vent', con el que Jaume Serra y la tripulación del patrón David Tur llegaron a competir en tres ediciones de la Copa del Rey y en un Campeonato del Mundo Rolex Cup entre 2003 y 2008. Ahora buscan financiación para volver al circuito internacional.

Cuando en 1977 el médico barcelonés José María Tugués adquirió el crucero 'Puma 24', pocos podían pronosticar que sentaría las bases de los equipos de regatas de alto nivel en Ibiza. En ese momento comenzaba su andadura como armador en el Club Náutico Ibiza, un trayecto cuyo testigo recogió a partir del año 2000 el arquitecto Jaume Serra.

A finales de los 70 habían surgido muchos navegantes de las clases infantiles y juveniles de vela y le costó muy poco conseguir una tripulación. Pero el 'Puma 24' era un crucero «muy lento y navegaba muy mal», explica Tugués. En el año 82 adquirió «un auténtico misil», que en función de las características de los barcos de la época se trataba de un modelo apodado 'Manzanita'. También mucha gente con ganas de navegar se sumó a su proyecto como armador. Y llegó el primer gran éxito para el equipo de Tugués con un tercer puesto en el Trofeo Princesa Sofía, disputado en Palma durante la Semana Santa de 1982.

 

En aquella época, tal y como relata este veterano amante de la navegación deportiva, se hacían muchas regatas locales y a finales de los 80 organizaron en la isla la Copa Mediterráneo Norte de clases sexta y séptima, con barcos pequeños, de poca eslora. Las regatas de cruceros comenzaban a resultar muy atractivas para armadores, regatistas y patrones.

Las embarcaciones fueron evolucionando y en el año 93 Tugués se zambulló de lleno en la alta competición. Para ello, se hizo con un X99 al que bautizó como 'Bateta-Faldó'. Durante los años siguientes ganaron una Ruta de La Sal, en el 97, en la versión que venía de Denia, y dominaron las regatas locales como las Jornadas Náuticas Pitiusas. «Fue un año glorioso el del 97», apunta.

Para un facultativo el hecho de ser armador en Ibiza representaba «mucho esfuerzo». El mantenimiento de un barco y de una tripulación en tiempo de regatas, así como el elevado coste del material y de las velas obligaron a Tugués a entregar su relevo como armador al joven arquitecto Jaume Serra.

 

Relevo generacional

Corría el año 2000 cuando, tras una breve aventura con un viejo crucero, Serra decidió invertir en un X-35 de 10,60 metros de eslora al que denominó 'Blue Star'. «La primera regata que me puse en serio me di cuenta de que no cumplía las expectativas y que necesitaba mucha inversión para su puesta a punto. Armamos el 'Blue Star' y desarmamos el 'Bateta-Faldó', con armador incluido», recuerda Serra entre risas junto a su camarada en los salones del Club Náutico Ibiza.

Durante los tres años siguientes llevaron a cabo un auténtico aprendizaje de regatas de alto nivel. Compitieron en cuantas pruebas se organizaban en la isla, incluyendo la Ruta de la Sal, pero el barco aunque veloz era poco competitivo y nunca ganaban en tiempos compensados.

En 2003 se produjo un hecho diferencial que propició un salto exponencial para el equipo de regatas de Jaume Serra: la adquisición del J/V 45, un crucero de 13,60 metros de eslora que, ahora sí, podía garantizar interesantes batallas en alta mar. «En dos meses lo pusimos a punto para la Ruta de la Sal de 2003, que ganamos de palizón. La gente se pensaba que habíamos puesto motor», enfatiza. Era el primer 'Atlant del Vent', patrocinado por La Maison de L'Eléphant.

Con David Tur a los mandos del crucero, como patrón, el equipo ibicenco ganó en competitividad y no dudó en embarcarse en una de las más importantes citas del panorama nacional, el Trofeo Castellón para la división IMS-500, la de más alto nivel. En la regata, incluida en el circuito puntuable para el Campeonato de España, «competían los mejores; el 'Bribón', el 'Caixa Galicia', el 'Tau Cerámica', el 'Banco Espíritu Santo'... Todos los barcos profesionales de la flota». «Y ahí nos dimos cuenta de lo que era el alto nivel», avanza el armador.

«Era como si con un turismo te metes en una carrera de Fórmula 1», puntualiza Tugués, a quien el entonces presidente de la Real Federación Española de Vela, Gerardo Pombo, advirtió con cierta sorna: «Vosotros no sabéis dónde os habéis metido, aquí os van a dar».

Serra, que rememora con ilusión aquellos pasajes, admite que aquel evento les marcó de cara a los siguientes años: «Fue un bofetón, todos competían con una agresividad... Con el cuchillo entre los dientes. Fue brutal. Pero eso fue un aliciente, un revulsivo para meternos de lleno en la alta competición».

En esa búsqueda de mejorar las prestaciones no solo del equipo sino de la embarcación, en 2004 Jaume Serra adquirió un Babaria 42 Match, el 'Atlant del Vent 2', pero «salió rana y en cinco meses lo vendimos», subraya Serra acerca de un barco «demasiado nuevo y poco competitivo».

Ya en 2005 el armador afincado en la isla se hizo con un B&C 52 de 15 metros y medio de eslora que ya sabía lo que era ganar una Copa del Rey con Caixa Galicia en 2003. La joya de la corona del equipo de regatas del CN Ibiza se convirtió en el flamante y reconocible 'Atlant del Vent 3', con el cual llegaron los principales éxitos de la tripulación isleña.

«Nos metimos a fondo entrenando cada fin de semana 13 o 14 personas. Adquirimos una zódiac de 12 metros para auxiliar las regatas, con material de repuesto y víveres para la tripulación. Nos pusimos en forma y bajamos kilos para ir en condiciones a nuestra tercera participación en la Copa del Rey –2003, 2004 y 2005–», relata Serra.

Para ilustrar el salto de nivel del equipo pitiuso muestra una instantánea para la historia, la del 'Atlant del Vent' al inicio de la regata en primera posición, por delante de los primeros espada de la vela nacional: «Éramos un grupo de amigos, que no cobrábamos, con un barco de segunda generación, no puntero, frente a profesionales». «Esto es muy fuerte», confirma Tugués.

Hasta 2008, cuando la crisis y otros problemas, también de salud, golpearon al equipo de regatas ibicenco, el 'Atlant del Vent 3' consiguió como principales éxitos un tercer puesto en el Trofeo Príncipe de Asturias en Las Palmas; un segundo en la Ruta de la Sal de 2007; un undécimo puesto en el Campeonato del Mundo Rolex Cup, en Mahón; un primero en su clase y noveno en la prestigiosa Giraglia Rolex Cup 2006, en Saint Tropez; y una victoria en la Copa de España Zona Mediterráneo Norte en 2008.

«Fuimos a Stromboli, al norte de Sicilia, navegando cinco días sin tocar tierra compitiendo contra los mejores barcos 'maxi racer' del mundo; el 'ABN Amro', el 'Alfa Romeo', el 'Thuraya'? Solo dos barcos en toda España, uno el nuestro, hicieron el circuito Rolex. Nosotros, como equipo de regatas, hemos abierto muchas vías. Hemos sido pioneros y lo seguimos siendo en muchas cosas», puntualiza Serra.

Tras varios años de ausencia en el circuito de alto nivel cambiaron de embarcación para adquirir, en 2013, una con mayores prestaciones aunque con menos eslora. Su objetivo en la actualidad es buscar «el momento adecuado» para volver a competir en regatas internacionales, para lo que necesitan «apoyos y colaboración de entidades».

Fuente: Diario de Ibiza

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